Las 6 claves que caracterizan a un sistema CRM eficaz

La definición del CRM va mucho más allá de una abreviatura que representa la gestión de relaciones con los clientes. Este término también puede aplicarse a una serie de metodologías o a un software mucho más específico para poder tener un orden en los vínculos. En este artículo hablaremos un poco más sobre cómo mejorar la eficacia del CRM en las empresas.

Eficacia del CRM en las empresas

Definición del CRM

El CRM puede definirse como una estrategia en el ámbito de los negocios que se enfoca en entender y responder de manera anticipada a las necesidades de los clientes, tanto actuales como potenciales. De esta manera puede lograrse que la relación entre ambas partes vaya adquiriendo mucho más valor.

Pasos para un CRM eficaz

Para poder lograr la eficacia del modelo CRM debes seguir una serie de pasos básicos que a continuación te mostraremos:

  • Definir la Visión: Muchos empresarios y directores toman la decisión de no establecer una visión de la empresa porque consideran que es una pérdida de tiempo. Lo cierto del caso es que una de las cosas que los líderes de empresas exitosas hacen desde un principio es fijar objetivos claros a los cuales se van a orientar las ventas y demás funciones de la empresa. Así que lo primero que debes hacer es establecer un objetivo y posicionar al cliente en el corazón del mismo. 
  • Establecer una estrategia: Si tu deseo es ser líder de ventas en el mercado, debes establecer una estrategia desde un principio. Puedes hacerlo a través de precios accesibles y atractivos para los clientes o mediante un excelente servicio post-venta. 
  • Fijar los objetivos del negocio: Estos no son más que la traducción de aquellas metas que la visión y la estrategia implementaron desde un comienzo. Un error bastante frecuente es aplicar viejos mecanismos en nuevas tecnologías. La idea es innovar y al mismo tiempo desechar aquellos métodos de negocio que son ineficientes.
  • Identificar las métricas: No se puede gestionar cosas que no son medibles. Esto significa que debes establecer cuadros de mando en cada uno de los niveles de la organización, desde los vendedores hasta los ejecutivos. 
  • Darle prioridad a las iniciativas: No hay que caer en la desesperación por lograr todo de un solo golpe y en un mismo momento por el simple hecho de implementar un software. En este punto debes decidir qué es lo que más importa y establecer una lista de prioridades para que el sistema pueda ir avanzando con solidez y coherencia. 
  • Escribir una hoja de ruta propia: Mirar el preseteo de una interfaz eficaz no siempre resulta en un evento digno del Big Bang. Desde luego, una exitosa implementación es algo de vital importancia, pero la capacidad de adaptar sus funciones a las necesidades de cada empresa es mucho más importante aún.

Conocer a los clientes a fondo conlleva tener información minuciosa de ellos y luego ser capaz de actuar a su favor y cubrir sus necesidades, logrando al mismo tiempo tener ingresos mayores por su fidelidad.

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